DOS SIGLOS Y MEDIO DE GUINNESS
A finales del siglo pasado, la célebre cerveza irlandesa se fabricaba en más de 40 países y se vendía en más de 150. La firma celebra en 2009 sus 250 años de historia y ofrece la oportunidad de visitar su sede en la capital del país presentando atenciones especiales para grupos de estudiantes de idiomas.
Roberto Argente del Castillo
Febrero 2009. Ya han transcurrido 250 de los 9.000 años de duración del contrato firmado por Arthur Guinness en 1759 para el arrendamiento de la fábrica de cerveza de St. Jame’s Gate, en Dublín, por una renta de 45 libras anuales. La apuesta del célebre maestro cervecero por convertir aquella instalación prácticamente abandonada en un próspero negocio tuvo como resultado una primera etapa dedicada a la elaboración de cerveza de tipo ale que le permitió comenzar a exportar su producción a Inglaterra en 1769, un éxito sin precedentes al que siguió la extraordinaria acogida que obtuvo la nueva cerveza negra de tipo porter que empezó a fabricar en 1770, un auténtico hito para la empresa que, con el paso del tiempo, además de hacer que Guinness dejara de producir cerveza de tipo de ale (1799), se convertiría en un auténtico símbolo para Irlanda.
La apasionante historia de la firma (la consideración de St. Jame’s Gate como la fábrica de cerveza más grande del mundo en la segunda mitad del siglo XIX, la salida a Bolsa de la compañía en 1886, sus campañas publicitarias, la participación directa en la gestión de la fábrica de seis generaciones de la familia del fundador...) está ampliamente recogida y documentada en Guinness Storehouse, el almacén construido en 1904 en el corazón de St. Jame’s Gate para llevar a cabo el proceso de la fermentación de la cerveza.
Abierto al público en el año 2000 y considerado como uno de los principales focos de atracción de la oferta turística irlandesa para los extranjeros (el pasado año recibió por primera vez un millón de visitantes en 12 meses), el espectacular edificio celebra en 2009 el nacimiento del emporio creado por Arthur Guinness hace 250 años con diferentes actos y exposiciones conmemorativas que se suman a las que con carácter permanente presenta, en las que el interesado puede descubrir los secretos de la celebérrima cerveza (producción, transporte, fabricación de toneles, servicio, degustación...) y disfrutar de todo su sabor en los tres bares integrados en la construcción.
La visita, interesante tanto para quienes deciden hacer una escapada a Dublín en cualquier momento del año como para aquellos que residen temporalmente en la capital durante la realización de un curso de inglés, se presenta con ventajosas condiciones para los organizadores de programas de formación lingüística, a los que Guinness Storehouse atiende a través de una oficina de reservas dedicada en exclusiva a grupos de estudiantes de idiomas y ofrece diferentes atenciones: admisión rápida, aparcamiento para autobuses, una entrada gratuita por cada 15 estudiantes, una pinta de cerveza gratis para estudiantes mayores de 18 años y refrescos también sin coste para los menores, la descarga de un Podcast gratuito con una guía en audio de Dublín en español...
Más información en www.guinness-storehouse.com/es.
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